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Vampiros emocionales en el trabajo





cómo actuar ante los vampiros emocionales

Ante este misterioso y terrorífico se esconden esos compañeros de trabajo o colegas de profesión que se dedican a absorber nuestra energía para su propio beneficio.  El concepto de vampiro emocional lo desarrolló Albert J. Bernstein en el libro con el mismo nombre, «Vampiros Emocionales» y los podemos definir, de acuerdo con el blog habilidademocional.wordpress.com como aquella persona que te busca para descargar toda su negatividad y todos sus problemas encima de ti, pero sin ningún propósito de enmienda; es decir, es la típica persona que te envuelve, te absorbe, te manipula, se desahoga, y luego se va, dejándote totalmente debilitado y agotado anímicamente.  Seguro que a lo largo de nuestra vida personal nos hemos cruzado con personas de este tipo, aparentemente encantadoras que lo que al final hacen es lograr sus propósitos a través nuestro, independientemente de cómo puede afectarnos a nosotros.  Exigen lealtad por encima de todo y exclusividad, sus necesidades son totalmente preferentes a las de los demás, nunca se responsabilizan de nada y si no consiguen lo que quieren en el momento que quieren y de la forma que quieren se desencadena una tormenta difícil de controlar en forma de rabieta de lo más infantil.  ¿Os suena?

Si a nivel personal es fácil que nos los crucemos en nuestro camino, todavía es más fácil encontrarnos con varios vampiros emocionales en nuestro entorno de trabajo y a lo largo de toda nuestra experiencia laboral, ya que es el medio más propicio para la proliferación de este tipo de personalidades.  Ese compañero/a de trabajo que parece que funciona al margen de las reglas, que siempre, con una sonrisa, te pide que hagas esto o aquello y que nunca lo agradece, que cuando tú pides ayuda se excusa con palabras vacías, que tiene explosiones de actitudes positivas y negativas con gran volubilidad, que juegan a la doble moral y que, en definitiva, consiguen hacerte sentir embaucado pero con una sonrisa, seguro que encaja dentro de este perfil de vampiro emocional. ¿Cómo tratar con ellos?  Ante todo, con sensatez, tranquilidad y honestidad, cualidades muy valiosas todas ellas.  No entres al juego, di no cuando sea necesario con una sonrisa y sin perder las formas y demuestra que no te afecta con tranquilidad.  De esta manera muestras actitudes de trabajador colaborador que no se deja embaucar.  Una sonrisa, quitarle importancia a las explosiones exageradas y no dejarte comer terreno mediante el uso de la asertividad te hará ganar puntos frente al vampiro y mantenerte en un plano firme.  Y sin ajo…