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Planificar la vuelta de vacaciones





Buscar trabajo en verano, y en concreto durante el mes de agosto, suele ser un poco más difícil de lo habitual.  Una vez cubiertas las vacantes propias de esta época del año, nos encontramos con que España está como a medio gas y no hay manera de que surjan oportunidades.  Puede ser éste un buen momento para planificar la vuelta de vacaciones, y pensar qué estrategias y pasos vamos a seguir a partir de septiembre, organizando la recta final del año. 

Desde aquí insistimos constantemente que cuando buscas trabajo tienes que tener claro qué estás buscando, pues a pesar de que haya pocas ofertas o que la situación esté difícil, más difícil se te planteará si buscas sin saber qué estás buscando.  La planificación de los objetivos a corto, medio o largo plazo debe ser clara, concisa y, sobre todo, alcanzable.  Plantéate aquellas cosas que realmente dependen de ti y que puedes hacer para conseguir tus objetivos profesionales.  Piensa, de manera sincera, qué necesitas: información (por ejemplo si quieres ir a trabajar fuera necesitarás conocer recursos, o si quieres emprender, necesitarás saber los trámites legales necesarios…), formación (qué conocimientos necesitas adquirir  para lograr aquello que ansías en el ámbito laboral), habilidades (qué necesitas cambiar de tu forma de ser para acercarte a tus objetivos), etc…  El verano puede ser un buen momento para la reflexión sincera que te va a ayudar a enfocar el último cuatrimestre del año con energías renovadas.

Y si tienes todo lo anterior claro, es el momento de planificar tu estrategia: qué pasos vas a dar, cómo te vas a mover, a dónde te vas a dirigir, cuando lo vas a hacer…  Desde luego, la planificarás de tal manera que, igualmente, sean pasos que dependan de ti.  Por ejemplo, si tu objetivo es contactar con el departamento de recursos humanos de la empresa X, de ti depende llamar, mandar mails, contactar a través de redes sociales y profesionales, etc… no te pongas objetivos no alcanzables por ti.  La idea es plantear la estrategia de tal manera que, al final de todo, tanto si ha ido bien como si ha ido mal, el pensamiento resumen sea: «yo he hecho todo lo que ha estado en mi mano»