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¿Te crees lo que eres?





Cuando buscamos trabajo uno de los aspectos fundamentales a trabajar es la idea de ser capaz de venderse, desde el punto de vista de ofrecerse como el trabajador ideal para el puesto de trabajo para el que se opta o para el departamento en general en el que queramos desempeñar el empleo.  Es decir, ser capaces de transmitir que somos el profesional perfecto para esa empresa.  Dicho así puede que suene un poco pretencioso pero, si no te crees de verdad que eres el profesional ideal, ¿vas a ser capaz de transmitirlo?

A la hora de buscar empleo lo primero que tienes que saber es qué tipo de trabajo estás buscando, no vale lo de «cualquier cosa» más que nada porque si no sabes de verdad qué buscas, es imposible que hagas una búsqueda efectiva.  Hay que planificar tu objetivo de acuerdo a tu experiencia, formación y capacidades profesionales y personales.  Una vez que tienes claro qué trabajo buscas debes ser capaz de definir qué te hace bueno para ese trabajo.  Por ejemplo, si has estudiado magisterio y has trabajado de dependiente durante varios años, tienes dos valores que ofrecer, docencia y comercio, pero si los mezclas, puedes ofrecerte para academias u organizaciones que oferten cursos de dependiente de comercio, cajero, atención al cliente, etc.  Es extraer tu esencia como profesional obteniendo el perfil más completo en cuanto a todo tu conjunto.

Y una vez que tienes esto claro, te lo tienes que creer.  Creerse que eres un buen profesional no es malo, pero también debe ser realista.  Siguiendo el ejemplo anterior, si has hecho prácticas de magisterio durante 2 meses con niños en colegios y no tienes más experiencia docente, es probable que no te creas el mejor profesor, pero sí que tienes que ser capaz de extraer esas cualidades que hacen tu perfil excepcional de alguna manera (atención al público exquisita ideal para dar formación a adultos, por ejemplo)  Es decir, no puedes decir que eres el mejor profesional en algo que no has hecho, pero sí que puedes creer que eres capaz para poder extraer y mezclar experiencias y formaciones creando así un nuevo y diferente perfil.  Si no te crees que eres el profesional ideal para impartir un curso de Atención al Cliente es imposible que nadie más lo crea.  Debes ser consciente de tus limitaciones, pero también de tus potencialidades, y por supuesto, saber transmitirlas como tu marca diferenciadora respecto al resto de candidatos.  Si te lo crees, eres capaz de todo.