Saltar al contenido

Sal de tu rutina





Cuando la rutina se hace un hueco en nuestras vidas a veces es difícil de reconducir.  Y cuando la pereza se alía con ella puede ser más que difícil encontrar una motivación para seguir adelante. Cuando estamos en búsqueda de empleo muchas veces nos encontramos perdidos, hacemos cosas que no nos reportan lo que nosotros esperábamos y caemos en una rutina a veces un poco desesperanzadora, entramos en una especie de bucle del cual no somos capaces de ver la salida.

En ocasiones esto se traduce en una pereza que salpica nuestro día a día.  Si enviar curriculums al inicio de tu búsqueda de empleo te resultaba esperanzador y lo hacías con ganas, con el paso de los meses, si no obtienes resultados, se va volviendo una actividad tediosa, que haces sin motivación, por rutina y con cierto grado de desánimo.  Romper el bucle de la rutina y la pereza que sobrevuela la búsqueda de empleo no es sencillo y suele costar esfuerzo, por ello te vamos a dar tres claves para no dejar que se te coma el pesimismo y, de paso, sacarle algo de jugo al día a día.

Realiza alguna actividad física

No hace falta que corras una maratón, de hecho no hace falta ni que corras, pero lo que sí es necesario es que desgastes tu cuerpo al igual que tu mente.  Cuando estamos en paro pensamos casi demasiado, y no en positivo, por ello cualquier actividad que signifique salir de tu rutina tendrá un efecto positivo.  Pasea, ves a nadar, juega al baloncesto, en definitiva, haz algún tipo de actividad que conlleve salir de casa, y si lo haces con más gente, mejor.  De esta manera tu cuerpo estará más activo, tu mente más despejada y tendrás un motivo más para salir de la cama.

Relaja

Intenta, por complicado que sea, centrar tus pensamientos y eliminar los negativos, que no los realistas.  ¿Cuál es la diferencia? Un pensamiento realista es que hay pocas ofertas de empleo, un pensamiento negativo es que no me van a llamar jamás.  El primero es demostrable, el segundo no.  Cuando veas que sobrevuelan esos pensamientos con asiduidad por tu mente, detén tu torrente de pensamientos y céntrate en la realidad. Que la experiencia previa sea que no te han llamado no significa que nunca jamás te puedan llamar.

Date un día de descanso a la semana

Buscar trabajo agota, es una tarea complicada que requiere mucho esfuerzo, por eso tómate un descanso.  Que sea tu objetivo pero no tu obsesión. Cuanto más despejado estés, mejor podrás hacerlo y con más energías. Así pues busca alguna actividad que te ayude a desconectar y durante un día, no hagas nada relacionado con la búsqueda. De esta manera tu mente estará más fresca y podrás enfocar mejor la vuelta a la búsqueda.