Saltar al contenido

La estrategia es flexible





planificación estratégica

La Planificación Estratégica no es una religión; es un instrumento flexible que debemos aprovechar como nos sea útil, sin tanta vana palabrería.

Toda una generación de administradores hemos invocado a la Planificación Estratégica como el instrumento por excelencia a la hora de emprender un proyecto.

La terminología de esta orientación, desde que en 1978, Dan E. Schandel y Charles W. Hofer la enunciaron en su libro «Strategy Formulation: Analytical Concepts», ha ido ganando en conceptos y en adeptos.

Sin embargo, con el tiempo hemos viciado la perspectiva, estilizando el modelo hasta convertirlo en un conjunto rígido de frases vacías.

Términos como misión, visión, valores, matriz FODA, etc., de tener una aplicación verdaderamente significativa, han pasado a enunciarse como meros formularios, como lugares comunes, carentes de la intención de la cual estaban animados.

Al convertir los instrumentos en moldes de yeso, le arruinamos la mejor parte a la Planificación Estratégica, a saber, la flexibilidad, la ubicuidad, la potencialidad, la aptitud de echar mano a los recursos disponibles y a los caminos accesibles en el momento, para ir posibilitando los objetivos intermedios.

De esa manera, podemos encontrar planes generales que si bien cumplen con la parte instrumental, paso a paso, no tienen la mínima viabilidad, porque enunciar cualquier ocurrencia como fortaleza, o como debilidad, no garantiza que el modelo acabe marchando.

La funcionalidad de la Planificación Estratégica como instrumento de apoyo para la construcción y realización de proyectos sigue vigente treinta años después, a condición de que no la convirtamos en la imagen de un santito depositado en su nicho, a quien oramos para que haga el milagro de facilitar la prosperidad de nuestro emprendimiento.

Es preferible que construyamos un plan donde cada porción esté impregnada de significado para nosotros mismos, aunque no incluya toda la terminología en uso, a replicar un formulario que se quedará archivado por su falta de energía.

Fuente imagen: www.elartedelaestrategia.com