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Cómo hablar por teléfono





Parece una cosa simple y sencilla, pero el saber hablar por teléfono es fundamental, no sólo en nuestra vida diaria sino dentro del ámbito de la búsqueda de empleo. El uso correcto del teléfono, la coherencia, el tono de voz, la vocalización y lo denominado como sonrisa telefónica son aspectos básicos a la hora de transmitir nuestro mensaje.  Debemos ser conscientes de que cuando hablamos por teléfono estamos volcando en la palabra y en el tono el 100% de nuestro mensaje, de lo que queremos transmitir.  El no ir acompañado del gran peso que tiene la comunicación no verbal en lo que decimos y transmitimos hace que tengamos que cuidar muy mucho nuestra expresión.  Por eso es importante seguir cuatro pasos a la hora de mantener una conversación telefónica tanto si es para solicitar información sobre una empresa, preguntar sobre una oferta o hacer una entrevista de trabajo.

  1. Saber qué quiero decir.  Es fundamental tener claro qué quiero decir, el orden que voy a llevar y cómo lo voy a estructurar.  Independientemente de si es una entrevista como si es una llamada de información, la coherencia del mensaje es fundamental.  Lo bueno del teléfono es que no nos ven, podemos tener un guión preparado y seguirlo según la conversación se derive hacia un punto u otro.
  2. Cuidar el vocabulario.  Deberemos revisar nuestras coletillas, aquello que decimos de manera natural pero que tal vez no sea lo más adecuado en este área de empleo.  Deberemos además dejar caer que conocemos el vocabulario específico del sector, que tenemos fluidez a la hora de expresarnos y a la vez ser claros, sin usar palabras muy rebuscadas o pedantes.
  3. Revisar el tono. No hablar ni muy alto ni muy bajo, modular bien la voz, que transmita seguridad y tranquilidad, que sabemos de lo que hablamos.  El tono de voz es el único aspecto de comunicación no verbal del que disponemos aquí, saquémosle el máximo partido.
  4. Sonriamos.  Es evidente que por teléfono no nos ven, pero sí que se nota si alguien sonríe o no.  La sonrisa telefónica le da a la voz un tono cercano, cordial y amable que difícilmente se puede conseguir de otra manera. No es que estemos sonriendo toda la conversación pero sí que tanto al inicio como al final, al menos, deberemos hacerlo.