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El síndrome prevacacional





Todos conocemos el síndrome postvacacional que nos afecta en mayor o menor medida a la vuelta de las vacaciones, pero ¿conoces el síndrome prevacacional? El síndrome prevacacional está relacionado directamente con el comienzo de las vacaciones y se manifiesta en una especie de agotamiento pleno que hace que cualquier tarea nos suponga un mundo, posponiendo muchas de ellas para la vuelta de las vacaciones, con la consiguiente sobrecarga innecesaria para la vuelta, es decir, para el síndrome postvacacional.

Según un estudio reciente, el síndrome prevacacional afecta al 30% de los trabajadores que sienten cómo sus ansiadas vacaciones tardan en llegar un tiempo exageradamente largo, viviendo casi una agonía hasta que por fin las alcanzan. Ese nivel de ansiedad antes de la llegada de las vacaciones genera un aumento del estrés y a veces un malestar físico que viene motivado por el propio agobio mental autoinducido.  Además, en la situación actual, el enorme deseo de desconectar del trabajo se suele juntar con el miedo a lo que ocurrirá durante las vacaciones, entendido esto dentro de la situación actual del mercado laboral.  El riesgo de despido, de recortes, de planificación de ERE, etc, hace que el deseo de llegar a las vacaciones se mezcle con el miedo a cogerlas, creando unos sentimientos contradictorios que no realizan ningún buen efecto en nuestra salud, ni mental ni física.

Para evitar que el síndorme prevacacional te amargue los días, simplemente céntrate, piensa lo que tienes que hacer antes de irte de vacaciones y hazlo.  No centres tus pensamientos en que estás muy cansado/a, pues cuanto más lo pienses, más lo estarás.  Organízate y continúa tus actividades habituales, no te añadas más presión de la necesaria, y piensa en lo bueno que será descansar durante las vacaciones con todas las tareas terminadas a tiempo.  Y tampoco pienses en lo que deparará la vuelta, disfruta y descansa, que seguro que te lo has ganado.