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El miedo en la búsqueda de empleo





El miedo es una emoción paralizadora. Por miedo evitamos hacer cosas. Inicialmente el miedo fue una emoción que ayudaba a la supervivencia, te obligaba a estar alerta y de esta manera mantener con vida por más tiempo. Con el paso de los siglos se ha mantenido y adaptado como una de las emociones que marcan nuestra vida. Hoy en día la Real Academia Española de la Lengua define el miedo como recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.  Y es que el miedo a que algo no salga como esperamos es grande…

Cuando nos enfrentamos al proceso de búsqueda de empleo estamos llenos de miedo: miedo a enviar un curriculum y no cumplir las expectativas, miedo a hacer una entrevista, miedo a no encontrar trabajo… pero también tenemos otro miedo un poco más oculto pero que suele subyacer en casi todos nosotros: el miedo a hacer algo diferente de lo que hacemos siempre. En mi día a día me encuentro con dos tipos de personas, las que aceptan los cambios y se adaptan y las que no. La situación de desempleo supone un cambio, y puedes adaptarte o no. Adaptarte significa el buscar trabajo de manera activa, empleando todas las herramientas que estén en tu mano (las hayas empleado antes o no), involucrarte como el protagonista absoluto de tu búsqueda. Esto se traduce en que tú vas a mover tu mundo: tú vas a buscar trabajo por ti mismo. Si no te adaptas a tu situación de desempleo es más que probable que seas incapaz de encarar la búsqueda con una actitud activa. El miedo se te comerá, y es justamente ese miedo a no encontrar trabajo el que nos limita a la hora de actuar. «Para qué voy a mandar el curriculum si hay 500 personas inscritas» o «En ofertas semejantes nunca me han seleccionado» o «Nunca me han llamado para hacer una entrevista, ¿por qué lo van a hacer ahora?» son afirmaciones negativas fundadas en el miedo, que nos limitan y que lo único que hacen es que no hagas todo lo que tienes que hacer para buscar empleo. Tú eres el protagonista de tu búsqueda de empleo, no permitas que los reveses de la búsqueda sean frenos y conviértelos en tu revulsivo para convertirte en lo que demandan las empresas. Toma las riendas y deja al miedo de lado.