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Cinco cosas que no debes hacer en tu primer día de trabajo





cómo comportarnos el primer día de trabajo

Todos somos conscientes de lo complicado que está acceder a un puesto de trabajo hoy en día, y el mantenerlo más todavía.  Muchas veces no somos conscientes de que hay factores en nuestro comportamiento o actitudes que tenemos que pueden despertar en los demás una sensación que no sea positiva.  Cuando nos incorporamos a un nuevo trabajo, el primer día estamos generando ya una serie de «primeras impresiones» al resto de compañeros/as, colaboradores, jefes/as, etc, que pueden en algunos casos ser determinantes para el devenir de nuestro paso por la empresa.  De ahí la importancia de tener claro qué se puede y no se puede hacer cuando te incorporas a una empresa por primera vez, así que os dejamos las cinco cosas prohibidas en tu primer día.

  1. Prohibido llegar tarde.  Está claro, que si ya tu primer día acudes tarde a tu puesto de trabajo, la imagen que vas a dar de inicio no va a ser muy buena.  Para evitar esto, lo mejor es unos días antes tener controlados los autobuses, metros, tranvías o cualquier otro medio de transporte que vayas a utilizar, o revisar la ruta si vas en coche o bici.  El decir «me he perdido» o «se ha retrasado el autobús» no dice absolutamente nada a tu favor.
  2. Prohibido irse el primero.  Esto no significa que si tu jornada acaba a las 17.00 te vayas a las 19.00, sino que te irás con el resto de compañeros/as, que además será una fantástica manera de entablar conversaciones fuera del ámbito de la oficina.
  3. Adecuaremos nuestra vestimenta al ámbito profesional con el fin de no desentonar. Cualquier aventura en la vestimenta puede resultar nefasta para esa primera impresión tan importante.  Así pues, nos adaptaremos a lo que requiera el puesto, pues la imagen que se transmite es importantísima.
  4. Cambiar los nombres a tus compañeros/as.  El primer día suele ser difícil no liarnos con los nombres, pero evitaremos de todas maneras no meter la pata.  Para ello es muy bueno llevar siempre una agenda, donde además podremos apuntar las claves de acceso,  las primeras directrices que recibas para comenzar a funcionar, etc.
  5. Una parte muy importante es la relación con el resto del equipo. Y aunque a veces es< difícil plantarte el primer día, es muy importante socializar, participar de las conversaciones,  adaptándonos  a las costumbres y hábitos del resto.

Como veis son cosas muy simples y sencillas, que no debemos perder de vista para garantizar que el primer día de trabajo fluya de la mejor manera posible.