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¿Buscas la felicidad en el trabajo?





Hace unos días Ximo Salas publicaba un más que atractivo artículo titulado Trabajo y Felicidad, donde recogía la interesante reflexión de si es importante o no el buscar la felicidad en el trabajo que realizamos.  A la hora de buscar trabajo, ¿te has planteado alguna vez la importancia de lo que ese trabajo te puede reportar para ser feliz? Puede parecer que los tiempos que corren no nos permiten fácilmente que la variable «felicidad en el trabajo» pueda ser tenida en cuenta a la hora de seleccionar un trabajo (con lo difícil que es acceder al trabajo, en general) pero sí que es importante reflexionar sobre ello para, al menos, ser consciente de cómo ésto puede influir en nuestra vida.

La felicidad en el trabajo debemos tenerla en cuenta por nuestra salud mental y nuestro bienestar, pero sobre todo debemos analizar cómo podemos facilitar el acceso a esa felicidad.  Un ejemplo, en tus anteriores trabajos ¿recuerdas haber ido contento/a a trabajar alguna vez? ¿Sentirte satisfecho con lo que hacías, con el equipo de trabajo, con tus compañeros/as?…

¿Qué significa ser feliz en el trabajo?

Ser feliz en el trabajo no significa estar de risas y ya está, va mucho más allá: estar a gusto con el equipo, trabajar en algo que te llene, que te aporte, que te guste al fin y al cabo.  Pero esto no siempre es sencillo, el conseguir un grupo de compañeros colaborativos y con los que poder trabajar a la par no es fácil, tampoco lo es muchas veces el encontrar un trabajo que te guste de verdad o que te aporte.

¿Qué puedo hacer para conseguir tener algo de felicidad en el trabajo?

Pues lo mismo que haces en el resto de áreas de tu vida: la actitud que tomas y cómo encaras el día a día es lo fundamental.  La felicidad en el trabajo sólo se consigue de una manera, y es trabajando nuestra actitud y siendo conscientes que nosotros mismos podemos aportar a generar un entorno de trabajo amable, que lo que hagamos y cómo actuemos en el trabajo con el resto de compañeros redundará en el beneficio (o no) del grupo.  Lo que tú haces tiene consecuencias, piensa ¿qué consecuencias quieres crear en tu trabajo? ¿Qué puedes aportar para que el ambiente de trabajo sea lo más agradable posible? Todo ello sin dejar de ser tú, por supuesto.  ¿Mucha responsabilidad? Tal vez, pero, a la larga, también mucha satisfacción. Merece la pena intentarlo, ¿no?