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Actitudes básicas para la búsqueda de empleo





cómo te posicionas ante la búsqueda de empleo

Desde aquí siempre os animamos a que hagáis uso de la creatividad a la hora de buscar trabajo, viéndola como una manera perfecta de desmarcarnos del resto de competidores.  En la situación actual donde hay tanta gente en búsqueda de empleo, el tener una marca personal diferenciada es básico para partir de una posición de ventaja con respecto al resto.  Igualmente, el ser capaces de mantener el puesto de trabajo y conseguir el éxito en él, se vuelve clave en una época como la actual. Es complicado desmarcarse en un escenario en el que el nivel de formación, de experiencia, de competencias del resto es igual o superior al mío.  Por eso la actitud se sitúa como el punto de partida diferenciador que nos puede llevar hacia el éxito, algo que tiene que trabajarse y gestionarse centrándose en las fortalezas y puntos fuertes de cada uno.

El concepto de actitud hace referencia a la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas.  Lo primero que debemos hacer es realizar un ejercicio de autoconocimiento, valorando cuáles son nuestros puntos fuertes y cuáles los débiles, haciendo un análisis honesto, realista y lo más libre de prejuicios y objetivo posible.  Sin duda este es un ejercicio difícil y complejo, que requiere templanza y tiempo, pero nos ayudará mucho a tomar un punto de referencia sobre el que trabajar y encaminar la búsqueda.  Además, nos ayudará a perfilar la actitud sobre la que asentaremos nuestra búsqueda, por que si somos conscientes de lo que somos, de lo que podemos aportar y lo vivimos con ilusión y optimismo, podremos ofrecer una imagen positiva con una actitud igual de positiva.

Si además le damos la vuelta al concepto de fracaso y nos posicionamos ante los baches o el miedo al fracaso desde una posición que no genere esa parálisis característica del miedo, podremos llegar a desarrollarnos profesionalmente de una manera que de otra forma no habría sido posible. El miedo al fracaso es uno de los más paralizantes, así que si en vez de tener miedo al fracaso, anteponiendo una realidad no llegada, vivimos las situaciones como retos que nos pueden ayudar a evolucionar, nos plantaremos ante la vida con la actitud más que necesaria para seguir adelante, la actitud de la persona segura de sí misma a la par que realista.