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Prepárate para septiembre





Si estás buscando empleo, puede ser que tu búsqueda de empleo se ralentice durante los meses de julio y agosto.  La bajada de ofertas, las vacaciones, todo esto influye de manera determinante en que la eficacia de nuestra búsqueda pueda sentirse un poco afectada.  Por eso el verano puede ser un buen momento de reflexión y para preparar la vuelta de septiembre en nuestra búsqueda de empleo, para hacerlo con ánimos renovados y, sobre todo, con nuevas ideas. 

Un aspecto clave es pensar sobre qué trabajo estás buscando, si existe, sus condiciones, qué piden para poder desempeñarlo y si estás buscando en los lugares adecuados. Por lo general todo esto no lo solemos saltar a la hora de buscar trabajo, o lo hacemos al principio y no lo volvemos a revisar más.  Ésto es un error, pues debemos tener claro:

  1. ¿Qué trabajo estás buscando?: defínelo, escribe concretamente la denominación de ese puesto y qué tareas y funciones tienen que llevarse a cabo.
  2. ¿Existe ese trabajo? A veces ocurre, sobre todo cuando has estado mucho tiempo trabajando en una empresa y te ves de nuevo en el mercado laboral, que buscas el mismo trabajo, exactamente igual.  Por lo general, no redefinir y analizar si ese trabajo existe de verdad en la actualidad puede llevarnos a centrar nuestros esfuerzos en buscar algo que, en realidad, dejó de existir o que evolucionó.  Analiza ese puesto que has definido en el punto anterior y compara con el mercado laboral.
  3. ¿Qué condciones laborales ofrecen? Todos trabajamos para ganar un dinero y poder vivir.  Pero desgraciadamente una cosa está clara y es que la realidad de las condiciones laborales de hace 5 años no tiene nada que ver con las actuales. Antes ser mileurista era casi algo de pobres, ahora es casi de ricos. Piensa cuáles son tus necesidades, cuál es tu mínimo para trabajar y sobre todo, sé flexible, piensa que lo importante ahora tal vez no sea encontrar el trabajo de tu vida, si no reinsertarte en el mercado laboral y a partir de ahí, poder evolucionar.
  4. ¿Qué perfil piden? ¿Tienes un perfil adecuado, estás actualizado/a? Busca perfiles profesionales y compáralos con el tuyo: deberás completarlo en lo necesario para poder ser un candidato que pueda ser valorado.
  5. ¿Dónde estás buscando?  Si algo no te funciona, ¿por qué lo sigues haciendo? Abre tus canales de búsqueda, analiza los portales de empleo, busca nuevas empresas para hacer autocandidatura…  Todo ello te ayudará a abrir tu abanico de búsqueda.

El verano es una buena época para reflexionar, cuestiona tu búsqueda, replantéate objetivos y centra de nuevo lo que estás buscando.  A veces, pararse a pensar es fundamental para poder seguir adelante.