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El trabajo más duro del mundo





el concepto de trabajo

En estos días complicados laboralmente hablando, hace unos días podíamos leer en ABC una noticia que recogía cuál estaba calificado como el trabajo más duro del mundo.  Y la verdad es que sorprende y sobrecoge el subtítulo de la noticia:  Por cuatro euros los porteadores del volcán Kawah Ijen (Cjina) se juegan la vida cargando 70 kilos de azufre en cada viaje. Es evidente que esta noticia pone de manifiesto que el trabajo no siempre tiene porqué dignificar al hombre.

Saliéndonos un poco de la tónica habitual, es interesante reflexionar sobre el concepto de trabajo que cada persona tiene.  Para algunas personas, el trabajo lo es todo, y carecer de él les supone no ya sólo un problema económico o de actividad, sino un conflicto personal en toda regla.  Para otras personas, el trabajo es concebido como un medio y no como un fin en sí mismo: el empleo es el medio a través del cual puedo aprender, adquirir una recompensación económica que me permite adquirir bienes y servicios, puedo realizarme de alguna manera, poner en práctica mis conocimientos, ampliar mi red de contactos…  Y para otras personas el trabajo es una obligación que hay que llevar a cabo para poder obtener el salario y nada más.  Es evidente que en función de dónde nos situemos cada uno de nosotros, la satisfacción profesional existirá o no en nosotros y nos aportará unas cosas u otras, o nada, pero sin duda, hoy por hoy, carecer de un empleo hace que independientemente de dónde nos posicionemos, nos afecta de una forma más directa.  Ésto viene motivado además por los constantes mensajes negativos que nos da la realidad, los medios de comunicación, la bajada de calidad en las condiciones laborales en general, el recorte salarial… la famosa idea de trabajar más por menos es una realidad hoy en día, y más en algunos sectores menos profesionalizados.

Pero si nos ponemos a comparar, el trabajo más duro del mundo es, actualmente, el de buscar un trabajo de calidad.  Así que mantened el ritmo, seguid con ganas y no perdáis la esperanza, lo importante dada la circunstancia económica es buscar el hueco laboral más adecuado a nosotros mismos y a la realidad y seguir hacia delante.

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