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¿Adaptas tus herramientas a la oferta? (parte II)





Ya os comentamos lo importante que es adaptar las herramientas a cada oferta, en concreto la carta de presentación. De hecho, por lo general, es lo que más se suele modificar.  Casi todo el mundo introduce cambios para hacer que la carta de presentación sea lo más adecuada al puesto para el que se está optando.  Pero no  todo el mundo hace la adaptación del curriculum.  El curriculum vitae debe ser flexible, y también tiene que adaptarse para cada puesto de trabajo.

Un curriculum lo entendemos como un resumen de toda nuestra trayectoria profesional, de nuestra experiencia y nuestra formación. Pero cuando lo mandamos a una oferta de empleo, no toda nuestra experiencia ni toda nuestra formación es igual de relevante. La clave para adaptar el curriculum correctamente para cada oferta es seleccionar, ver de todo lo que hemos hecho, qué es más importante para el desempeño del trabajo al que estamos optando, y con eso claro, adaptar nuestro curriculum.  Esto no significa borrar o eliminar datos, ni mucho menos, sino resaltar aquellos más representativos para cada oferta.  ¿Cómo hacemos esto?

  1. Deberemos tener un curriculum por áreas y no sólo cronológico. Un curriculum por áreas es aquel en el que se aglutinan formación y experiencia según los ámbitos profesionales.  Imaginemos una persona que ha trabajado como administrativo/a  y como dependiente/a. En el curriculum, en la parte de experiencia, haremos dos apartados, uno para el área de administración (donde pondremos toda la experiencia ordenada de lo  más nuevo a lo más antiguo relacionado con el campo administrativo) y otro para el área de comercio.  De esta manera, según enviemos el curriculum a una oferta de administrativo o de comercio colocaremos una antes que la otra.  Si tenemos formación específica en varios campos, podemos adaptarlo también.
  2. Reflejaremos las tareas desempeñadas en cada puesto. Es fundamental señalar qué tareas concretas hacíamos en cada puesto de trabajo, y de estas, marcar en negrita o poner primeras aquellas que se relacionan más con el puesto al que optamos.
  3. Podemos incluir un perfil profesional, adaptado a cada área y oferta. De esta manera resaltamos todavía más nuestras capacidades específicas. No hay que poner todo el rato lo mismo (en la carta, en el perfil, en las tareas) sino que iremos salpicando la información.

Piensa que de esta manera lo que hacemos es facilitar que la persona que reciba en curriculum pueda ver enseguida si cumplimos o no los requisitos para el puesto. Y esto es muy importante, así que a partir de ahora, adapta tu curriculum a cada oferta.