La formación como salida de la crisis

La crisis económica ha revolucionado el modelo de mercado. Mucha gente necesita reciclarse para tener más posibilidades de acceso a un trabajo más cualificado. En este proceso, la formación juega un papel clave. La proliferación de centros para la formación de empleo se ha convertido en una herramienta indispensable para el mercado laboral.

La necesidad de reinventarse, de seguirse formando y de seguir aprendiendo es una constante en todos los trabajos. En un mundo cada vez más global, la especialización y la formación son herramientas claves para encontrar trabajo.

Por qué seguir formándose

La formación es la mejor arma para protegerse durante los ciclos económicos adversos. La formación es la mejor herramienta para los nuevos profesionales  que disfrutan también de mejores condiciones laborales, mayores salarios y puestos de más responsabilidad cuando tienen estudios de posgrado. También mejoran las  condiciones de trabajo y acceden a empleos de más calidad, sin verse afectados por la temporalidad y el subempleo.

El conocimiento de idiomas, tener inquietudes intelectuales y desarrollar nuevas habilidades son factores clave para escalar en el mercado laboral. Además, todas estas habilidades son muy valoradas en las nuevas empresas.

Las estadísticas lo confirman

Estudiar un máster o un postgrado es una baza para el empleo. Más del 45% de las ofertas de empleo solicitan candidatos con estudios universitarios. Estar formado es una necesidad, no solo para trabajadores sino para las empresas, cada vez más centrados en candidatos especializados.

La formación es la mejor baza para mejorar nuestra carta de presentación ante las empresas y mejorar nuestra marca personal: Un concepto que no es nuevo, que pretende recuperar el valor de las personas y de su trabajo; recuperando su singularidad, aquello que las diferencia y las hace valiosas.

La creación de nuestra marca personal

La marca personal se ha convertido en una herramienta fundamental para el desarrollo laboral. Una seña de identidad que muestra qué podemos ofrecer y por qué deberían contratarnos: una carta de presentación cuyo mejor avalista es nuestra experiencia académica y profesional.

El crecimiento como persona también es clave: aprender de las experiencias, de otros puntos de vista, tener contacto con otras realidades, intercambiar opiniones… todo ello aporta conocimientos y, por tanto experiencia. Y nunca tengas miedo al fracaso: todas las grandes empresas como Apple o Microsoft  han tenido crisis y han sabido solucionarlas, saliendo reforzadas y aprendiendo para nuevas experiencias.

Toda marca personal necesita trabajo y perseverancia. Es un trabajo continuo que no tiene fin.  Las inquietudes y las ganas de evolucionar y aprender son claves a tener en cuenta en este camino, camino largo y dificultoso pero que al final llega a buen puerto.

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